Visitas de Snooper@s

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martes, 17 de abril de 2012

La vida es ahora.

Que huela a algas donde quiera que te escondas, que las gaviotas se oigan graznar, que tú pelo se llene de salitre, que tu vida se impregne de bienestar.
¿ Donde se puede escuchar las olas?, 
¿donde me puedo ir a soñar?
 En cualquier rincón de la costa gallega,
 podrás sentirte mecido por el batir del mar.
Otro atardecer, otro día más, un sueño vivido y mañana... otro vendrá.....

martes, 10 de abril de 2012

No importa la distancia


Da igual donde se esconda la esperanza, 
da igual donde se esconda la ilusión,
 yo se donde se inician mis sueños,
 yo se por donde caminar hoy.

Mis pasos quizás sean lentos,
mi sendero  va sin dirección,
pero el rumbo de el camino,
sin duda lo elijo yo.

Quizás no haya un mañana,
quizá la clave sea el hoy,
hoy voy a sembrar mis pasos,
hoy se hacia donde voy.


lunes, 5 de marzo de 2012

Bienvenidos visitantes

Hola a tod@s los que os pasáis por Princesa Snoopa, gracias a tod@s  2152 personas han pasado por la página y para mí es maravilloso. Muchas gracias.

Si algún Snooper@ no se ha inscrito todavía también tengo página en Facebook ( Aun no sé como se agrega en la pagina este link, espero saber pronto).


Espero contar con vosotr@s y si alguien quiere saber algo, que me mande un meil, se lo responderé lo antes posible.

princesasnoopa@gmail.com

MUCHAS GRACIAS

lunes, 26 de septiembre de 2011

Embarcada en un sueño

Los sueños  se inician dando el primer paso y hoy empieza a andar mi gran proyecto, en el que he puesto muchas horas de mi vida y mucha imaginación.
Hace unos instantes leí un texto que me movió, a no dejar para mañana lo que he deseado hacer desde hace tiempo, por lo cual con este texto iniciaré mi GRAN UTOPÍA...

Cuenta Jorge Valdano que un amigo del escritor Eduardo Galeano estaba impartiendo una conferencia en una universidad norteamericana. Terminada la exposición, un estudiante preguntó qué era la utopía.
El amigo de Galeano lo explicó con una metáfora: 'La utopía es como el horizonte, uno se acerca diez metros y él se aleja diez metros; avanzamos otros cien metros y él se aleja otros cien metros; volvemos a caminar mil metros y el horizonte siempre está a la misma distancia, ahora mil metros...
' El estudiante, con el sentido pragmático que caracteriza a los norteamericanos y que es tan bueno para algunas cosas, le dijo: '...Pero, entonces, la utopía no sirve para nada' Y el amigo de Galeano cerró la metáfora: '¿Cómo no?, sirve para caminar'.
Efectivamente, sirve para caminar. Los sueños, las visiones, las fantasías, sirven para caminar, ¿hacia donde? Si es rumbo al sueño mejor, pero si no lo es al menos nos moveremos de nuestro sitio.
Nuestra visión deberá incluso contar con eventualidades o descalabros, si llegan éstos serán también parte de nuestro sueño, por lo tanto nos seguiremos moviendo hacia nuestra meta, hacia nuestra visión específica con visión periférica.
Pensar sentado es difícil, corriendo es todavía más difícil, pero no tanto cuando se tiene una visión por compañera. Es difícil pensar y crear futuro sin una visión, sin una meta, sin un destino justificado a través de los medios.
Cuando uno sube a un taxi y el taxista pregunta, '¿a dónde lo llevo?' uno no puede simplemente decir: 'no sé, usted conduzca y haber que pasa'.
Nadie encuentra el éxito sin sentir la pasión de crear futuro. Se empieza con un viaje a la imaginación, con fantasía pura, construyendo el sueño y el anhelo convertido en motivación, emoción y satisfacción. De inicio se trata de un paraíso lejano.
A falta de visión imaginada, a falta de destino final, nos dejaremos llevar por acontecimientos que ni siquiera se encontraban en nuestra mente y tal vez sea muy factible que, si no estamos preparados, ese sueño desaparezca y caigamos.
El líder ve el final del camino, sabe perfectamente a donde va, evita que los acontecimientos lo lleven, y al contrario, él mismo construye los acontecimientos y prefiere su visión como transporte.
El líder visualiza el fin incluso antes de imaginar los medios, sin embargo éstos siempre deben de ser justificados por sus principios y valores humanos y éticos. Es un templo sin ladrillos aún, pero completamente terminado.
El líder inicia su visión como el niño que sueña con ser bombero o astronauta, y tendrá que ser muy valiente, ya que existirán malhechores que se burlen de sus horizontes por lo que tendrá que enfrentar al miedo de sentirse iluso.
El miedo no habita en la casa del líder, si toca a la puerta, habrá que abrirle y despedirlo lo más pronto posible. El niño fantasea y nadie lo tacha de soñador. Al adulto sus fantasías le avergüenzan, como si soñar fuera una regresión infantil, y de pronto y sin darnos cuenta, la vida nos va merendando hasta que nos pide que nos rindamos ante ella.
El líder requiere dosis altas de capacidad para soñar los detalles de su visión. Cuando se visualizan los propios sueños y los vamos construyendo a placer, nos encontramos en ese preciso momento construyéndonos a nosotros mismos.
Es ahí donde inicia la magia.